Noviembre de 2003 | El Cronista
Los productos de vida con algún componente de ahorro empiezan a recuperar terreno, mientras que los seguros de retiro aún no consiguen reponerse tras la crisis.
Laura García Buenos Aires
El gobierno lo dejó en claro: los fondos de pensión no recibirán trato especial durante la reestructuración de la deuda pública en default. Para los 9,3 millones de afiliados al sistema de capitalización eso significa que, de aplicarse la quita del 75% propuesta, sus ahorros provisionales se reducirán entre un 40% y un 50%. Como es lógico, los aportantes están preocupados. Y esa preocupación empieza a traducirse en una búsqueda de alternativas para complementar una jubilación que promete se mucho más magra de lo anticipado. Es en ese contexto que el interés por los seguras de vida con capitalización se ha incrementado en los dos últimos meses, con el doble de consultas que las habituales, en algunos casos.
Enrique Blaksley, CEO de Hope Funds, empresa especializada en asesoramiento financiero personalizado, asegura que "Las consultas por este tipo de productos crecieron un 100% en estos dos últimos meses, en los que la crisis de las AFJP tuvo mucha publicidad", un dato que confirman en otras compañías.
Según Blaksley, un instrumento como el que ofrece Zurich, por ejemplo, permite obtener retornos de hasta 10%, con una cartera diversificada y un horizonte de inversión de cinco años.
Otra de las muestras de esta incipiente lanzamiento reactivación es el reciente lanzamiento de Metropolitan Life, que sacó al mercado un nuevo seguro de vida con ahorro en dólares. Según la normativa aprobada este año por la Superintendencia de Seguros, estos productos pueden ahora invertir hasta un 50% de sus recursos en el exterior.
Sistema orientado.
También MassLife lanzó Corporate Benefits Planning (CBP), un sistema orientadi a empresas que buscan atraer y retener a sus ejecutivos clave y profesionales de alto potencial. En el plan, en pesos o dólares, se acumulan un capital adicional para adquirir una pensión complementaria que permite a los empleados mantener su nivel adquisitivo al jubilarse.
La industria de vida, que había invertido u$s 1.000 millones en la Argentina, sufrió enormemente con la pesificación de los contratos y la caída de la confianza, al punto de que los seguros con capitalización prácticamente desaparecieron. Del medio millón de pólizas de vida individual que había en el mercado, un 20% quedó en el camino, producto de la crisis. Sin embargo, con los problemas económicos resurgieron los seguros de vida como protección pura, sin componente de ahorro, ante la creciente necesidad de la gente de cubrir a su familia.
Hoy, poco a poco, los productos de vida con capitalización empiezan a recuperar terreno, cuando los seguros de retiro, la otra opción que podría responder a esta nueva demanda, aún no consiguen terminar de levantar cabeza.
Los productos de retiro, pese a tener muchos puntos de contacto con un plazo fijo bancario, en el sentido que el sujeto tiene un concepto de ahorro, tuvieron que atravesar la crisis sin la protección del corralito. Hoy, todas las compañías lograron la aprobación de sus planes de encuadramiento y están alcanzando altos porcentajes de adhesión de sus clientes, de orden del 80%. Así y todo, la confianza en el producto quedó seriamente resentida.
Signos de recuperación de la industria.
En el último año, la producción de seguros llegó a los $9.164 millones, un 10% menos que en el período anterior. A valores constantes de septiembre de 2003, sin embargo, la producción total creció poco más de 3% con respecto al mes anterior.
En septiembre, los seguros de vida aumentaron un 4%, hasta los $ 151 millones, mientras que los contratos de retiro cayeron 14% con respecto al mes anterior, al obtener una facturación de $ 73 millones. La producción total de ese período fue de $ 793 millones.
En agosto, la facturación del sector de retiro ya había caído un 25,5%, mientras que los seguros de vida tuvieron una leve recuperación de 2%.
